Nuestra historia

ALICIA HERRERA 1988
Madrid

Imagen ilustrativa de Alicia Herrera 1988

El sueño de una madre

Alicia Herrera 1988 nació de algo profundamente personal.

En 1988, nuestra madre, Alicia, abrió una pequeña boutique en Madrid. Un sitio donde cada mujer que entraba por la puerta salía sintiéndose guapa y como en casa.

Nunca fue solo una tienda.
Era una sensación.

Crecimos entre percheros

Crecimos en aquella boutique.

Entre telas, pruebas y las conversaciones tranquilas que nuestra madre tenía con cada mujer a la que vestía, aprendimos lo que significa de verdad el estilo que no pasa de moda.

La veíamos elegir cada prenda con calma, haciéndose siempre la misma pregunta:

¿Esto la va a hacer sentirse guapa?

En 2005, cuando llegó el momento de coger el relevo, teníamos muy claro qué queríamos conservar.

La cercanía. El trato de tú a tú. Esa sensación de encontrar algo que sabes que te va a acompañar durante años.

Somos sus dos hijas, y desde entonces hemos mantenido viva su tienda.

Interior de una boutique, imagen ilustrativa

Por qué cerramos

Nos gustaría contaros otra cosa, pero preferimos ser sinceras.

Con los impuestos y los alquileres de hoy en España, no podemos seguir. Alicia Herrera 1988 cierra sus puertas.

No es por falta de ganas ni por falta de clientas. Es que las cuentas, sencillamente, ya no salen.

Liquidamos todo: hasta un 70 % de descuento

Toda nuestra colección está hasta un 70 % de descuento.

No porque estas prendas valgan menos.

Sino porque preferimos que salgan por la puerta puestas en alguien, y no guardadas en una caja. Que cada una acabe en el armario de una mujer que se sienta guapa con ella, como quería nuestra madre.

Una vez agotadas, no volveremos a reponerlas.

Gracias

Han sido casi cuatro décadas desde que nuestra madre abrió aquella puerta.

Gracias por cada pedido, cada visita y cada mensaje de todos estos años. Ahora os necesitamos más que nunca. 🤍

💗 Gracias de corazón por formar parte de nuestra historia.

Con cariño,
Equipo Alicia Herrera 1988

Boutique Alicia Herrera 1988, imagen ilustrativa